dimecres, 24 d’octubre del 2007

:)

les notes van pujannnt!! (i tant si ho fan!!) :):):)
no tinc ganes d'escriure, pero si coses a dir...avui poso un text d'un bon amic, que l'havia de traduir al catala...pero que no ho ha fet pq esta enfeinat.el text es del concurs de la coca cola en castella.
UNA SONRISA NO CAMBIA LAS COSAS, AUN ASÍ SONRÍE



Un estruendoso ruido me hace saltar de la silla. Corro, corro y corro hacia la puerta de salida. Hace un calor espantoso. Jadeando alzo la cabeza y me pongo la mano encima de los ojos de manera que me haga de visera y no me ofusque el sol. Un enorme humo oscuro se levantaba por encima de la escuela del centro del pueblo.

Mis piernas se anticipan a mi cerebro y antes de darme cuenta que había explotado un explosivo ya estaba corriendo hacia el centro escolar.

Avanzaba a toda velocidad a través de la gente asustada que corría en dirección contraria a la mía y para escaparme de esa aglomeración de gente corría por atajos entre medio de casas de latón y paja.

Estoy en África. Ha estallado la 3ra guerra mundial. Se dice que los franceses se esconden en alguna zona del sur de África con el objetivo de crear una arma nuclear potentísima y los ingleses les persiguen con el objetivo de detenerlos, y como en todas las guerras algo le toca pagar a la gente inocente.

Soy un médico de 27 años, únicamente tengo 2 años de experiencia profesional pero faltaba personal con experiencia para proporcionar ayuda a las víctimas de la 3ra guerra mundial de África, y aquí estoy, corriendo como loco deseando que no haya víctimas mortales.

Llego agotado, medio desmayado, a punto de caer al suelo, alzo la vista lentamente suplicando que todo esté bajo control. Pero... nada estaba bajo control, aun habiendo un cuerpo de bomberos de Europa o América atraídos a África por el mismo motivo que yo estaba ahí nada estaba bajo control. Me entero que aun hay supervivientes vivos y llevado por la desesperación cojo un uniforme de bombero, me tapo la boca para no respirar el humo y entro como loco al centro escolar. No consigo ver mucha cosa, solo pedazos de lo que antes era la escuela y fuego y... se me cierran los ojos lentamente, toso continuamente... .

Abro los ojos. Me doy cuenta que estoy estirado en una camilla médica. Un bombero me dice que me he mareado por inhalación de humo pero que no era nada grave. Me levanto y veo una multitud de niños heridos gritando, muchos necesitan mi ayuda.

Me acerco a uno de ellos le aplico un masaje cardíaco seguido de un ciclo de reanimación. No responde. Vuelvo a intentar. Intento calmarme, se que ese monitor volverá a hacer su típico ruido discontinuo. No responde. Noto que pequeñas gotas caen suavemente por mi cara. He perdido a mi primer paciente.

Ha pasado una semana. Aun sigo triste. Salgo a pasear. Sigue haciendo calor aunque con mi situación anímica ni lo noto. Veo la madre del niño que murió en mis manos,ella también me ve, e inesperadamente sonríe. Lo mismo pasa con otros familiares. No lo entiendo, ¿no me deberían odiar?. Dos días después pasa lo mismo y me vuelvo a preguntar que si su hijo o pariente murió en mis manos, si por mi culpa el monitor de constantes vitales hizo un ruido continuo, ¿no me deberían odiar?.
Al día siguiente me la vuelvo a encontrar pero esta vez no me conformo con una sonrisa que aun me hacia sentir más culpable, esta vez pedí explicaciones. Ella me mira con cara de sorpresa pero a la vez con cara de entenderme y me contesta:
- La faena de un médico es dura, hay que estar preparado para todo y en caso que el resultado sea perjudicial lo ha de soportar por eso te hemos de ayudar a superarlo, se que él se ha ido a un sitio mejor, ya lo he superado- dijo ella.
- Pero...
- Una sonrisa no cambia las cosas, aun así sonríe.


David Corón.



:):)